Entrevista: La Responsabilidad de Proteger

“La Responsabilidad de Proteger, tal y como se desprende del Documento Final de la Cumbre Mundial, defiende la utilización de la fuerza armada como ultima ratio y en el contexto de la autorización del Consejo de Seguridad. No obstante, a nivel de la doctrina y de los statements de los representantes de los Estados se percibe un cierto grado de confusión del concepto al equipararlo con la intervención humanitaria”

 

 

Pablo Rosales Zamora

Investigador del Área Académica y de Investigaciones del IDEHPUCP. Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú.

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Por: Sandra Miranda De Paz, directora de la Comisión de Investigación.

En el marco de los talleres de capacitación a miembros de la Asociación Civil Ius Inter Gentes, Pablo Rosales Zamora dictó la clase titulada: “La Responsabilidad de Proteger en el Derecho Internacional Contemporáneo”. Luego, nos concedió una breve entrevista que reproducimos a continuación.

1. ¿Cómo nace el concepto de Responsabilidad de Proteger (en adelante R2P[1])? ¿Cuáles son sus pilares? ¿Cómo entender la R2P en armonía con los principios de no intervención y soberanía?

El concepto de R2P nace a partir del informe de la Comisión Internacional sobre la Intervención y Soberanía del Estado (CIISE) de 2001. Este documento surge como respuesta del gobierno canadiense a la pregunta planteada por Kofi Annan en el informe “Nosotros los pueblos: el papel de las Naciones Unidas en el siglo XXI” de 2000 sobre qué debe hacer la comunidad internacional frente a las violaciones graves y sistemáticas de derechos humanos cuando uno de los fundamentos básicos del Derecho internacional es el principio de no intervención. Esta interrogante obedecía al fracaso de Naciones Unidas ante los terribles sucesos en la década de los noventa en Kósovo, Bosnia-Herzegovina, Somalia, Ruanda, entre otros.

Habría que distinguir entre las responsabilidades y los pilares de la R2P. En el informe de la CIISE se detalla que la R2P se compone de tres responsabilidades que son la prevención, la reacción y la reconstrucción. La primera corresponde al Estado y se refiere al conjunto de acciones destinadas a evitar “grandes pérdidas de vidas humanas” o “depuración étnica a gran escala”. La responsabilidad de reacción constituye la respuesta que brinda la comunidad internacional a través del Consejo de Seguridad cuando el Estado ha fallado en su responsabilidad de prevención. Respecto a la responsabilidad de reconstrucción, esta comprende el conjunto de estrategias que emplea tanto la comunidad internacional como el Estado para que se superen los problemas generados por las causas indicadas y pueda volverse a la situación inmediata anterior.

Respecto a los pilares de la R2P podemos decir que este término surge a partir del informe del Secretario General de Naciones Unidas denominado “Hacer efectiva la responsabilidad de proteger” (2009) y que se basa en el consenso de los Estados alcanzado en los párrafos 138 y 139 del Documento Final de la Cumbre Mundial de septiembre de 2005. En mi opinión, el concepto de R2P – tal y como se le entiende en la actualidad – debe partir de la definición alcanzada en estos párrafos. El primer pilar refiere a la prevención del Estado frente a los crímenes atroces; el segundo pilar a la asistencia y cooperación que brinda la comunidad internacional para que el Estado fortalezca su capacidad de prevenir tales crímenes; el tercer pilar se refiere a la respuesta oportuna y decisiva que ejerce el Consejo de Seguridad dentro de las facultades que le otorga la Carta de Naciones Unidas, incluido el capítulo VII.

En relación a la armonía entre la R2P y los principios de soberanía y no intervención, los párrafos 138 y 139 del Documento Final de la Cumbre Mundial no generan una innovación o derogación del principio de no intervención frente al conjunto de obligaciones del Derecho internacional de los derechos humanos. Respecto a la soberanía, el Secretario General Ban Ki Moon ha incidido en que se trata de una soberanía responsable, pero las obligaciones ya se encuentran en el marco del Derecho internacional.

2. ¿Cuáles son los crímenes que activan la R2P? ¿Cualquier tragedia humanitaria la habilita? ¿Cuál es el criterio?

La R2P gira, en su comprensión actual, alrededor de los crímenes de lesa humanidad, el crimen de genocidio, los crímenes de guerra y la depuración étnica. Si se observa la evolución de la R2P desde el informe de 2001, así como losinformes del Panel de Alto Nivel sobre las Amenazas, los Desafíos y el Cambio (“Un mundo más seguro: la responsabilidad que compartimos”) de 2004 y del ex Secretario General, Kofi Annan, de 2005 (“Un concepto más amplio de libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos”), existe una evolución cuyo sustrato se acerca, aunque no de manera completa, a los crímenes que están bajo la competencia de la Corte Penal Internacional.

La inclinación de la R2P por los llamados “crímenes atroces” se debe a un consenso que han alcanzado al respecto los Estados y no refiere, por tanto, a cualquier tipo de tragedia humanitaria. No obstante, debe resaltarse que Ban Ki Moon en el informe “Responsabilidad de proteger: responsabilidad del Estado y prevención” de 2013 señaló que es importante examinar si es que existe en el contexto determinado algún elemento de los crímenes de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra, porque puede ser indicio de su posible perpetración.

De repente sea significativo mencionar que, a pesar de este consenso, existen casos puntuales que han suscitado el debate sobre si constituyen o no supuestos comprendidos para la R2P. Por ejemplo, el 2008 en Myanmar se discutió si la tragedia producto del ciclón Nargis encajaba en el concepto de R2P, a lo cual el representante chino sostuvo que no cualquier tragedia humanitaria encajaba en el marco de la R2P. Por su parte, el Secretario General, Ban Ki Moon, ha llamado también la atención en el informe “Hacer efectiva la responsabilidad de proteger” sobre este punto, al señalar que es preciso mantener el consenso sobre el concepto que se plasma en los párrafos 138 y 139 del Documento Final de la Cumbre Mundial.

Respecto a los posibles criterios que aportaría el concepto de R2P en relación al Consejo de Seguridad no parece haber ningún tipo de innovación. En este sentido, es clara la remisión del párrafo 139 al Derecho de la Carta preexistente.

3. ¿Se podría afirmar que la R2P es el mecanismo idóneo para evitar el mal uso o abuso de la intervención militar o humanitaria, o -por el contrario- podría constituir un riesgo que terminaría legitimando intervenciones ilícitas?

La R2P, tal y como se desprende del Documento Final de la Cumbre Mundial, defiende la utilización de la fuerza armada como ultima ratio y en el contexto de la autorización del Consejo de Seguridad. No obstante, a nivel de la doctrina y de los statements de los representantes de los Estados se percibe un cierto grado de confusión del concepto al equipararlo con la intervención humanitaria. Por ejemplo, el representante pakistaní en los debates sobre la R2P de julio de 2009 equiparó el tercer pilar con la intervención humanitaria que está referida al uso de la fuerza armada por un Estado para la protección de una población que sufre  violaciones graves y/o sistemáticas de derechos humanos sin consentimiento del Estado intervenido y carece de una resolución del Consejo de Seguridad que lo autorice. Otros Estados como Nicaragua o Cuba han sostenido que, en el fondo, la R2P encierra una estrategia neo imperialista para justificar la intervención armada.

El riesgo de constituir un marco conceptual nuevo reside justamente en la facilidad con la que tiende a emplearse el término para justificar actos contrarios al Derecho internacional. Sin embargo, mientras que la R2P contempla como posibilidad final y legítima la intervención autorizada por el órgano del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, la intervención humanitaria es una práctica contraria a principios estructurales del Derecho internacional como el de no intervención o el de la prohibición de la amenaza y uso de la fuerza.

4. En 2008 se suscitó una guerra entre Georgia y Rusia, en aquel entonces el gobierno ruso señaló que en donde vivan ciudadanos/as rusos/as es inevitable que se ejerza la R2P. Actualmente, la Duma rusa declaró que el presidente Putin ha sido autorizado para “utilizar todos los medios posibles para proteger a la gente de Crimea de la tiranía y la violencia”[2]. ¿Se puede afirmar que el concepto de R2P se aplica al caso de Crimea y, anteriormente, al de Georgia?

En la línea de la respuesta anterior, las situaciones de Crimea y Georgia no justificaban incursiones militares ilícitas por parte de un tercer Estado como Rusia. Mientras que Rusia acusó a Georgia de cometer genocidio en la región de Osetia del Sur contra sus ciudadanos rusos -y que esa situación justificaba la intervención armada en este país-, respecto de Crimea, Putin ha sostenido que tiene la responsabilidad de proteger a los rusos asentados en la península. Ambos casos supusieron ejemplos de intervención de humanidad – o también llamada r2p (con minúsculas) por cierto sector de la doctrina anglosajona.[3]– que es el despliegue de operaciones armadas para el rescate de nacionales en el extranjero. En mi opinión, las intervenciones rusas en Georgia y Crimea son prácticas contrarias al artículo 2 párrafo 4 de la Carta de Naciones Unidas.

Las invocaciones de la R2P en los casos señalados suponen una clara intención constructivista por las autoridades rusas de confundir este concepto con la intervención de humanidad, cuando varios son los factores que los diferencian. En primer lugar, la R2P no ampara intervenciones uti singulis, sino solo aquellas que cuentan con la autorización o participación del Consejo de Seguridad. Segundo, la R2P no se reduce al momento de la intervención sino que también alude al conjunto de mecanismos de prevención de los Estados destinados a evitar la comisión de crímenes atroces. En tercer lugar, y en el marco de la segunda razón, la R2P no acude al vínculo de nacionalidad como sí lo hace la intervención de humanidad.

Es pertinente aclarar que Rusia no es la única potencia que ha acudido a la práctica de rescate de nacionales en el extranjero. Estados Unidos lo ha hecho también en varias ocasiones como en República Dominicana (1965), Teherán (1980) y Granada (1983).

En definitiva, que Rusia haya invocado la R2P en Crimea revela que el concepto no termina de ser del todo claro para la comunidad internacional. En este sentido, sería recomendable que el Secretario General, junto con sus asesores especiales de prevención del genocidio y de la R2P, continúe este año profundizando sobre esta materia, de modo que pueda seguir incentivando su reflexión.


[1] R2P siglas en inglés Responsability to Protect.

[2]Serbín, Andrei. “La responsabilidad de legitimar: Rusia, Georgia y Crimea”. En: Sur1810 (Análisis y especiales). Publicado el 10 de marzo de 2014. Consultado el 20 de junio de 2014 a las 09:00 horas. [En línea] http://sur1810.com/nota/8684/la_responsabilidad_de_legitimar_rusia_georgia_y_crimea/

[3]Lee, Thomas. The Law of War and the Responsibility to Protect Civilians: A Reinterpretation, 55 Harvard International Law Journal, vol. 2, 2014, pp. 101-171.

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